Por qué decidí construir MRojasWorld

No soy un hombre perfecto. Tampoco soy un gran empresario, un teólogo ni alguien que tenga todas las respuestas.

Soy Michael Rojas. Un hombre común, con defectos, virtudes, sueños, errores y muchas cosas por aprender.

Pero hay algo de lo que estoy convencido: no quiero pasar por este mundo simplemente existiendo, trabajando, pagando cuentas y esperando a que se termine mi tiempo.

Quiero vivir por algo que valga la pena.

Quiero conocer la verdad, acercarme a Dios, formar una familia, construir algo propio y, si Dios me lo permite, dejar este mundo un poco mejor de como lo encontré.

De esa inquietud nació MRojasWorld.

Siempre he tenido muchas preguntas

Desde que tengo memoria, he sido una persona curiosa. Me gusta investigar, cuestionar, escuchar diferentes argumentos e intentar comprender por qué las cosas funcionan como funcionan.

Hay muchas cosas que me interesan: la historia, la religión, la naturaleza humana, los negocios, la tecnología, la sociedad y prácticamente cualquier tema que me permita entender mejor el mundo en el que vivo.

Pero también he comprendido algo: no todo lo que escuchamos es verdad.

Vivimos en una época en la que cualquiera puede hablar con mucha seguridad, repetir una idea miles de veces y terminar convenciendo a otros sin haber demostrado absolutamente nada.

Y no quiero vivir de esa manera.

No quiero creer algo simplemente porque está de moda, porque lo dice una persona famosa o porque todo el mundo parece estar de acuerdo.

Quiero aprender a distinguir entre lo verdadero y lo falso. Y cuando descubra que estoy equivocado, quiero tener la humildad de reconocerlo.

Porque defender nuestras convicciones no significa negarnos a aprender.

Significa estar dispuestos a examinarlas seriamente.

Dios cambió mi manera de entender la vida

Mi fe ocupa un lugar fundamental en lo que soy y en lo que quiero construir.

Soy católico, y no quiero esconderlo para resultar más agradable, conseguir seguidores o evitar discusiones.

Creo en Dios. Creo en Jesucristo. Creo que existe el bien y el mal, y que nuestra vida tiene un propósito mucho mayor que acumular dinero, buscar placer o recibir la aprobación de los demás.

Pero tampoco quiero presentarme como un santo.

Tengo defectos que corregir, debilidades que vencer y decisiones de las que aprender.

Muchas veces sé lo que debo hacer y aun así me cuesta hacerlo.

Por eso, cuando hablo de disciplina, carácter, virtud o santidad, no estoy hablando desde una montaña a la que ya llegué.

Estoy hablando desde el mismo camino que todavía estoy intentando recorrer.

Mi fe no significa que sea mejor que nadie. Significa que reconozco hacia dónde debo dirigir mi vida y que necesito de Dios para conseguirlo.

No quiero quedarme callado frente a todo lo que ocurre

Hay aspectos de nuestra cultura que me preocupan profundamente.

Me preocupa ver cómo muchas veces se confunde la libertad con hacer cualquier cosa que deseamos, sin considerar las consecuencias.

Me preocupa que se ridiculice la castidad, que se trate la responsabilidad como una carga y que se presente la búsqueda constante del placer como si fuera el objetivo de la existencia.

Me preocupa que hablar de virtud, sacrificio, autoridad, familia o compromiso pueda parecer anticuado.

Y me preocupa especialmente el mensaje que están recibiendo muchos jóvenes.

No estoy en contra de la modernidad por ser moderna. Me gusta la tecnología, quiero construir empresas y creo que podemos aprovechar muchísimas oportunidades que generaciones anteriores no tuvieron.

Lo que rechazo es la idea de que todo cambio representa necesariamente un progreso moral.

No considero que una idea sea buena simplemente porque sea nueva, ni mala porque sea antigua.

Quiero examinarla, comprender sus consecuencias y juzgarla conforme a la verdad y a los principios que considero fundamentales.

Y cuando encuentre ideas contrarias a mis convicciones, quiero tener el valor de cuestionarlas públicamente.

No para humillar a quienes piensan diferente.

No para insultar.

Sino porque creo que las ideas importan, que nuestras decisiones tienen consecuencias y que vale la pena defender aquello que consideramos verdadero.

Quiero ayudar a otros hombres

Una de las cosas que más me motiva es pensar en los hombres jóvenes que están intentando encontrar su lugar en el mundo.

Hombres que crecieron sin una figura paterna presente. Que no tuvieron a alguien que les enseñara a asumir responsabilidades, controlar sus impulsos, trabajar por sus objetivos o entender lo que significa formar una familia.

Sé que la falta de orientación puede dejar preguntas difíciles de responder.

Y sé que no siempre es sencillo aprender a convertirse en el hombre que uno quisiera ser.

Por eso me gustaría que MRojasWorld también fuera un lugar donde otros hombres pudieran encontrar herramientas para conocerse, desarrollar su carácter, fortalecer su disciplina y comprender la importancia de la virtud.

No quiero enseñarles a sentirse superiores a las mujeres ni a los demás hombres.

Quiero motivarlos a hacerse responsables de su propia vida.

  • Cumplir su palabra.
  • Aprender a trabajar.
  • Controlar sus pasiones.
  • Respetar a los demás.
  • Encontrar un propósito que vaya más allá de ellos mismos.

Y, desde mi fe, a comprender que la verdadera grandeza de un hombre no consiste solamente en su fuerza, sus posesiones o su autoridad, sino también en su capacidad de amar, sacrificarse y servir.

También quiero construir una vida mejor

Tengo grandes ambiciones.

Quiero construir empresas, alcanzar independencia económica, viajar, aprender nuevas habilidades y tener la libertad de dedicar más tiempo a mis proyectos y a las personas que amo.

No me avergüenza querer prosperar.

Pero tampoco quiero confundir prosperidad con tener una vida buena.

El dinero es importante. El trabajo es importante. La libertad económica puede abrir muchas puertas.

Sin embargo, ¿de qué serviría conseguirlo todo si termino perdiendo mi carácter, mi familia, mi fe o mi paz?

Quiero construir riqueza, pero no quiero convertirme en esclavo de ella.

Quiero influencia, pero no quiero vender mis principios para obtenerla.

Quiero alcanzar metas grandes, pero sin olvidarme de por qué comencé.

Y mientras intento conseguirlo, quiero compartir tanto lo que funciona como los errores que cometo.

Porque quizá alguien pueda aprender de ellos y evitarse dificultades que yo mismo tuve que enfrentar.

Así nació MRojasWorld

MRojasWorld es mi manera de reunir todas estas inquietudes en un mismo lugar.

Quiero que sea mucho más que una página web o un conjunto de redes sociales.

Quiero que sea un espacio donde podamos aprender, pensar, debatir, cuestionar y construir.

Por eso creé Aprende, una biblioteca que quiero llenar con artículos investigados, explicaciones claras y fuentes que cualquier persona pueda consultar.

No quiero que tengas que creerme simplemente porque yo lo digo.

Quiero que puedas revisar las fuentes, estudiar los argumentos y llegar a conclusiones fundamentadas.

También creé este Blog, porque hay cosas sobre las que quiero expresar mi opinión, compartir mis experiencias y desarrollar mis propias ideas.

Y mediante Alerta Rojas, mis videos y mis conversaciones con otras personas, quiero llevar esas inquietudes a espacios donde podamos discutirlas abiertamente.

No espero que todos estén de acuerdo conmigo.

De hecho, estoy dispuesto a conversar con quienes sostengan posiciones muy diferentes.

Pero quiero que las discusiones se basen en argumentos y que podamos aprender incluso cuando no lleguemos a la misma conclusión.

Si puedo ayudar a una persona, ya habrá valido la pena

Me gustaría que algún día un joven encuentre aquí una explicación que le ayude a comprender mejor su fe.

Que un hombre que está pasando por dificultades descubra una idea que lo motive a recuperar el control de su vida.

Que alguien con pocos recursos encuentre conocimientos que le permitan aprender una habilidad, conseguir trabajo o comenzar un pequeño negocio.

Que una persona llena de preguntas descubra nuevas fuentes para investigar.

Y que quien llegue pensando diferente encuentre al menos un argumento que lo invite a reflexionar.

No pretendo cambiar el mundo yo solo.

Pero tampoco quiero utilizar esa excusa para no intentar cambiar nada.

Creo que todos tenemos la posibilidad de hacer algún bien con los talentos, el tiempo y las oportunidades que recibimos.

Y quiero aprovechar los míos.

Esto apenas comienza

MRojasWorld todavía está en construcción.

Y yo también.

Seguramente cometeré errores. Cambiaré de opinión sobre algunas cosas. Aprenderé otras que hoy desconozco y tendré que corregir lo que sea necesario.

Pero hay principios que no quiero abandonar: mi fe en Dios, la búsqueda de la verdad, la responsabilidad personal, el valor de la familia y la convicción de que nuestra vida debe servir para algo más que satisfacer nuestros propios deseos.

No sé hasta dónde llegará este proyecto.

Pero quiero trabajar para que algún día pueda mirar hacia atrás y saber que no me quedé de brazos cruzados.

Que intenté aprender.

Que intenté vivir conforme a mis principios.

Que tuve el valor de defender mis convicciones.

Y, sobre todo, que hice algo útil con el tiempo que Dios me permitió estar aquí.

Soy Michael Rojas. Esto es MRojasWorld.

Busca la verdad. Construye tu vida.

← VOLVER AL BLOG